Aún no proceso muy bien todo, pese a tener razones de sobra para asquearme respecto a la iglesia católica, a cómo funciona la oligarquía en mi país y a esa detestable forma en que los curas intentan saciar sus más lujuriosos pecados, cagando la vida de tantos niños y jóvenes.
Creo que no hay más que decir, y sólo queda esperar que la "justicia" chilena al fin tome cartas de verdad en el tema y no condene a semejante bestia sólo a una vida de oración y retiro.
Se me erizaron los pelos, es cierto, pero por mucho más que el testimonio...
Y es que de pronto, esos ojos tristes y esa sonrisa con pena me recordó tanto a ti.
Y hace mucho que no te recordaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario